Estafas comunes contra turistas en Europa y cómo evitarlas
La mayoría de los destinos europeos son muy seguros para los turistas, pero un puñado de pequeñas estafas aparece repetidamente en las grandes ciudades: falsos recolectores de firmas para peticiones que trabajan con carteristas, vendedores no oficiales de pulseras o rosas "gratis" que luego exigen pago, y taxistas sin licencia que cobran de más desde los aeropuertos. Ninguna de estas es peligrosa, solo molesta y evitable con algo de atención.
Hábitos simples que ayudan: usar paradas oficiales de taxi o aplicaciones de transporte en lugar de conductores que se acercan a ti, mantener los bolsos cerrados y por delante en zonas concurridas como el metro y los mercados, y rechazar amablemente a cualquiera que te entregue algo no solicitado en la calle. Solo hace falta un poco de sentido común, no paranoia.